12 Febrero, 2017 \

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El gobierno de Nicolás Maduro genera inflación al aumentar los sueldos mínimos en la administración pública, por no contar con los recursos para los pagos y tener que recurrir a emitir dinero sin respaldo. Lo mismo ocurre cuando el gobierno ordena a los bancos públicos a dar créditos, como lo hizo el Presidente con el programa “Soy Joven”. Todos los bancos, públicos y privados, a través del crédito, tienen capacidad de emitir dinero. Por eso, Maduro ordena a la banca pública que 30% “de sus fondos” se usen para dar créditos a “jóvenes productivos”. El crédito por lo general se otorga a quienes tienen capacidad de pago y devolución, cuyos fondos se emplean en actividades productivas. Sin embargo, en plena carrera hacia las elecciones regionales, el Ejecutivo lanza este tipo de programas acompañados de cajas de comida at través de los CLAP y registros que, supuestamente, aseguran el acceso a bienes básicos si se cuenta con el Carnet de la Patria.

Con esa emisión de dinero desproporcionada, el dinero circulante sigue en alza. En enero de este año, la subida anualizada batió records, al elevarse en 170,34%. Es decir, el Banco Central de Venezuela (BCV) ya casi triplica la cantidad de dinero circulante, tanto por vía electrónica, como por la vía de impresión, mes a mes. En una economía sin producción de bienes y servicios, con escasez de divisas, con una nueva serie de billetes de más alta denominación, con aumentos de sueldos obligatorios sin presupuestos y ahora con créditos que no tienen destino de inversión rentables, debido a las mismas condiciones económicas del país, la inflación se acelerará mucho más. Las expectativas del FMI de que Venezuela tendrá 1.600% de alza de precios en 2017, tienen fundamentos.

El alza de dinero circulante pasó de 4,17 billones de bolívares en enero de 2016, a 11,2 billones de bolívares en enero de 2017. Eso explica que el dinero se diluya y que los aumentos de sueldo no funcionen en lo absoluto para garantizar al ciudadano sus el valor de sus ingresos.