23 Octubre, 2016 \

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Este domingo el expresidente colombiano, Álvaro Uribe, expuso nuevamente en Doral (ciudad del estado Florida, EE.UU.) su oposición a los acuerdos de paz pactados desde el pasado mes de agosto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), negociados en La Habana; ya que de no modificarse a fondo los acuerdos, estos podrían convertir a Colombia en otra Venezuela.

Ante centenares de miembros de la comunidad colombiana establecidos en el sur de Florida, a los que se les dio una cita en el restaurante Mondongo’s de Doral, Uribe anunció que “este es un acuerdo que abre las posibilidades de Colombia para llegar al castrochavismo”.

De esta manera, también destacó que las “reformas de fondo a los acuerdos no son obstáculos. Oportunidades y protección a las FARC lo aceptamos y lo pedimos. Pero aquello que negamos es que Colombia abra el camino de convertirse en una segunda Venezuela”.

En ese sentido, señaló que “yo diría que la FARC es el mayor cartel de cocaína del mundo con una plataforma marxista-leninista versión socialismo Siglo 21 de Hugo Chávez”.

En su opinión, uno de los graves problemas de los acuerdos es que otorgan una “impunidad total” a los integrantes del grupo guerrillero, quienes cometieron “delitos atroces”.

En última instancia, el “gobierno del estado democrático no puede aliarse con criminales para perseguir a otros criminales”, instó Uribe.

Durante una conferencia de prensa y un “conversatorio” citado por el grupo Centro Democrático USA, nombrado como “El futuro de nuestra democracia”, el exmandatario mantuvo su diálogo por unas tres horas.
Pese a que Uribe viaja a Miami de forma constante, la presentación, en esta parte del Estado de Florida, fue la primera visita desde la celebración del plebiscito, donde los colombianos expresaron su descontento sobre los acuerdos de paz entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC.

 

Plebiscito del “NO”

Uribe, considerado el triunfador de las elecciones del 2 de octubre en Colombia,  estuvo en compañía del senador cubanoamericano Marco Rubio, y los congresistas republicanos y cubanoamericanos de Miami Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo, en la mesa donde dirigió el evento.
Solicitó el apoyo de los cuatro funcionarios para lograr que Santos y las FARC reestructuren el pacto para conseguir lo que describió como “modificaciones fondo” y no “retoques cosméticos”.
Desde principios de los acuerdos el exlíder colombiano se mantuvo en desacuerdo a la forma en que fueron estructurados los mismos, por lo que fue el líder del voto en contra.

 

Imagen destacada: El Nuevo Herald / C.M. Guerrero