20 marzo, 2017 \

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Son diversas las comunidades en casi toda Venezuela, en que los ciudadanos tienen que reunir dinero para colaborar con la compra de repuestos, reparaciones de frenos, compra de cauchos y baterías para patrullas de policías y ambulancias en los hospitales, es así como la población aparte del alto gasto que tiene para comer, ahora debe pagar para que el Estado funcione, pueda tener algo de resguardo policial, atención médica y educación.

Los funcionarios policiales explican que las patrullas se encuentran prácticamente paralizadas, en poblaciones del interior, las cifras son similares, hay casos en que hay 14 patrullas y sólo dos funcionan, el resto están paralizadas sin repuestos. Ante el auge delictivo hay comunidades que organizan colectas casa por casa para asumir el gasto que el gobierno ha dejado de implementar por la depresión económica que azota al país.

En el sector sanitario no es distinto. 65% de los insumos médicos y medicamentos para la atención en centros de salud públicos, los tiene que pagar quienes acuden a esos centros de salud debido al déficit y a la corrupción que incluso se produce en los mismos centros sanitarios, con el material que apenas logra dotar el gobierno, se produce una suerte de privatización del sector, ya que quien no lleva sus implementos para ser atendido, no es recibido o está en riesgo de que no tenga la atención adecuada poniendo en peligro su vida.

En el sector educación, las escuelas públicas y liceos que tienen comedores, han estado solicitando a los representantes que lleven alimentos no perecederos para completar los almuerzos y desayunos, la dotación de alimentos de los programas alimenticios estatales se vino abajo, lo que desmejoró las dietas de los estudiantes y los horarios corridos han tenido que ser reducidos por falta de comida. Pero no todo es el alimento, los padres y representantes para recibir las calificaciones deben pagar cada boletín, deben llevar productos de limpieza y materiales de oficina para que las actividades de mantenimiento, administrativas y académicas no se paralicen, alejando este tipo de situaciones, la educación gratuita que establece la Constitución.

Foto Archivo ENPaís