1 Abril, 2016 \

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El contenido es el rey, pero la reina es la gente

Y dale con esa frase de que “el contenido es el rey” y tal, pero ¿y qué con la gente que lo consume?

De hace bastante tiempo para acá, escuchamos decir, a cuanto “Experto en Redes Sociales” sale por ahí, que: El contenido es el rey. Y ajá, aunque algunos se pongan un poco creativos e intenten darle su toque original a la cosa, puede que tengan razón. Pero eso sí, el contenido no lo es todo.

Porque, si mantenemos tal analogía, podemos decir que la que realmente importa es la gente. Estos son los grandes protagonistas de toda esta era digital en la comunicación, porque ellos son quienes explotan cada día más todos esos beneficios que los medios sociales les ofrecen y hasta les enseñan cómo mejorar las cosas para crear esa relación ganar-ganar.

Es por eso que pienso que sí, básicamente, el contenido es el rey y tal, pero podemos decir que es el cebo que usamos para atraer a la gente, para captar su atención y así poder “engatusarlo” con lo nuestro. Por eso es que, de una u otra forma, el contenido es rey y es bien importante. Sin embargo, no hacemos nada con un cebo bien bonito, pero que a este nadie le pare. Es hora de entender que aquí en la Internet lo que de verdad importa es el usuario y su experiencia, y que el contenido es solo una parte más de ello.

El contenido es importante, pero no lo es todo

Claro, sin un contenido genial, en el más amplio sentido de la palabra, es realmente difícil conseguir que las personas te tengan en consideración y que se generen las visitas, ventas y todo eso que buscas en ellos. Porque puede ser un texto increíble, o un contenido multimedia brutal y que se yo, pero si no responde a las interrogantes de las personas, no les aporta nada de valor o simplemente no cuadra con ellos, este se queda ahí en el limbo y pasa a ser nada. Así de cruel es la Internet, aunque el contenido es el rey. ¡Ajá!

Sea cual sea el caso, lo que sí hay que destacar que el contenido es fundamental dentro de cualquier estrategia de marketing digital. Ese es el gancho, el que enamora a los usuarios. Para ello, hay que establecerse un proceso productivo en la creación de contenidos geniales que pueda ayudarnos a dar en el clavo a la hora de llevar a cabo dicha tarea. Solo del SEO a lo vieja escuela ya no podemos vivir, porque Google ya se dejó de eso y no sólo lee un poco de palabritas repetidas un montón de veces sin mucho sentido. Ahora leen y analizan todo, lo pasan por sus algoritmos locos, y deciden los que realmente es de valor para el que lo está buscando. ¿Y cómo hacemos para que Google le vea el valor a nuestro contenido? Fácil, pensando en las personas y sus necesidades reales para satisfacerlas.

La importancia de los líderes

La cosa es que, para que los contenidos geniales le lleguen a la gente que tiene que ser, primero deben pasar y conquistar a personas con cierta influencia en otros, para que estos lo compartan y así otros también lo vean y hagan lo mismo. Gracias a todo eso, se genera un efecto en cadena que lo hace propagarse de una manera tan dinámica que es maravilloso. La viralización de los contenidos, le llaman.

Sucede porque cuando estas personas que tienen cierta influencia en otros, léase influencia y no fama, el contenido tiene un alcance espectacular que lo hace ser visto y tenido en cuenta por un número mayor de personas. Y si ese contenido es genial, se viraliza por sí mismo. El trabajo ya está hecho, sin pagarle a nadie y sin forzar nada. El secreto es enfocarse en las personas, en esos pequeños líderes que hay que las comunidades digitales.

¿Y ahora? ¿Es el contenido o la gente?

Pues, es uno y el otro. Hay que crear contenidos geniales, que sean memorables y que transmitan emociones o sentimientos. Y además de ello, hay que guardarse una parte importante de los esfuerzos para buscar a esas personas que lideran de manera genuina dentro de las comunidades de nuestro interés, para que sirvan tal cual una caja de resonancia que pueda multiplicar nuestro alcance y darle un valor agregado.

Una práctica común entre las agencias de publicidad y las marcas, es el de contratar a estos famosos pseudo-influencers para que hagan ese trabajo pero, sinceramente, yo siempre recomiendo que lo mejor es escuchar a la comunidad y detectar los verdaderos líderes de opinión dentro de ellas para después buscar conquistarlos (más no comprarlos) y que así el efecto que tenga después sea realmente sincero y valioso, porque generará mucho más resultados y seguramente con una inversión muy por debajo de lo que todos piensan.

En fin, esa es la idea. Que ya no vale solo el contenido, sino también la persona que lo respalda y difunde. Porque, todas las marcas y/o empresas siempre dicen que son los mejores frente a su competencia y tal, pero son estas personas las que tienen opiniones sinceras y desvelan los pros y los contras de cada uno para que las demás personas puedan evaluarlos según su criterio y tomar su decisión final.

Si, la cosa es todo un rollo pero el proceso es bien divertido y al final, cuando consigues el resultado, es aún más gratificante saber que lo lograste de manera orgánica.

A ver, ¿todavía sigues pensando que el contenido es el rey el papaupa?