18 Marzo, 2017 \

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El jinete Javier José Castellano y el entrenador Antonio Sano, son los profesionales de la hípica venezolana que despuntan con amplias posibilidades de emular o superar la hazaña de Cañonero de 1971, pues se encuentran en la ruta de la triple corona de los Estados Unidos.

Dentro de 54 días, contados a partir de la presente edición de la revista Zeta, dos venezo-lanos, Javier José Castellano, jinete y Antonio Sano, entrenador, se encuentran  próximos a batallar por la serie de la triple corona del hipismo de Estados Unidos, comenzando por ese espinoso calvario en la disputa del Derby de Kentucky, en lo que será el primer peldaño del emblemático e histórico evento.

La reputada competición de caballos, de tres años de edad, es comúnmente denominada «La Carrera por las Rosas», y se escenifica en  la primera semana del mes de mayo de cada año, en la ciudad de Santa Rosa, en el vetusto y acogedor hipódromo de Churchill Downs, en Lousville, en cuyo teatro un caballo llamado Cañonero, con circunspecta campaña en Venezuela, fue llevado a esa zona donde se impuso sorpresivamente para propios y extraños con la habilidad de los nativos Gustavo Ávila, jinete y la acendrada preparación física del entrenador Juan Arias, siguiendo el itinerario en la segunda contienda, el Preakness Stakes, en Baltimore, Maryland,  en cuyo coliseo también resultó superior y en el Belmont Stakes, en Almont, Nueva York, donde sucumbió llegando en la cuarta casilla.

En efecto, esta representación originaria de la tierra de Bolívar, se apuntalará en la nobleza del caballo norteamericano Gunnevera, que en su breve campaña de 8 actuaciones ha logrado cuatro posiciones cimeras en cotejos exigentes, emergiendo como uno de los grandiosos pretendientes de la trascendental contienda.

Originario del establo Brandywine Farm & Stephen Upchurch, descendiente del semental Dialed In en la yegua madre Umbridled Rage, acumula más de un millón de dólares en premios, con el aliciente de ocupar la cabecera, literalmente, encaminado al Derby de Kentucky, nada menos que con más de 64 puntos.

El brilloso solípedo, corriendo a «media máquina», desarrolló resonante actuación dominando a placer el acreditado Fountain of  Youth Stake en el hipódromo de Gulfstream Park, en donde exhibió garra y constancia de pistero excepcional, constituyéndose en uno de los favoritos en la contienda comparativa frente a ejemplares de talla representativos de diversas y afamadas cuadras de diferentes zonas hípicas estadounidenses.

Sano en la cumbre hípica estadounidense

Han discurrido 54 años de edad en los cuales en no menos de cuatro décadas ha estado vinculado plenamente al hipismo, en el que Salvador Antonio Sano Fórmica, lo convirtió en un espacio definido como su refugio domiciliario, rastreando los pasos de algunos de sus familiares y el más mínimo y minucioso movimiento natural de la población equina competitiva.

Tras realizar una serie de labores, se granjeó estimación, siendo apreciado y evaluado para lo que se proponía: ser preparador físico en el entrenamiento de ejemplares competitivamente de fina sangre.

Un anhelado propósito, una terminante y devota meta, avivada, así como acicateada por un inquebrantable deseo esperanzador, cuyas virtudes surtieron sus efectos plasmándolas en el ámbito de la hípica nacional, con una envidiable proyección internacional la que literalmente ha puesto de preeminencia en la meca del hipismo universal: la de Estados Unidos afincándose en ese escenario, teniendo como centro de primordial y de trabajosa batalla, la de la acogedora y majestuosa ciudad de La Florida, Miami.

En Antonio Sano, -a secas-, de 54 años de edad, nacido el día 4 de enero de 1963, confluyeron una serie de factores en sus inicios, cuando por antonomasia se amparó y apeló al sendero por el que transitaban algunos de sus más entrañables parientes. De allí que se aferró en conllevar su afección por el hipismo, animado por arraigarse en ese espacio en el que su abuelo – Antonio Fórmica, su tío Filipo Ceto y sus progenitores, Salvatore Sano y María Cristina Fórmica-, fueron protagonistas laboriosos en la llamada época romántica de la hípica, específicamente la enclavada, para ese entonces, en el desaparecido hipódromo de El Paraíso.

Sólido triunfador

Apenas pisó suelo estadounidense, hace poco menos de 8 años, en compañía de su familia, Sano llevaba el aliento de haber presentado 3 mil 338 ejemplares victoriosos en el óvalo valenciano, la capital del estado Carabobo, convirtiéndose en efectivo y mayor ganador de carreras en el país, erigiéndose monarca en 19 desafíos estadísticos de su especialidad, 18 de ellos de forma sucesiva. Unas marcas, en ambos casos, históricas  y dificilísimas de emular a nivel del hipismo nacional.

A escasos cuatro meses de residenciado en Miami, Sanó salió a la palestra triunfal. Comenzó a saborear las mieles exitosas el día 3 de abril del 2010, al presentar victoriosamente, en el Gulfstream Park, a Scorbit. De allí en adelante fue consolidando su prestigio profesional acumulando triunfos tras triunfos, hasta que el 13 de noviembre de ese año conquistó su primera contienda selectiva, a través de la yegua Devilish Lady, a la que de igual modo hizo triunfar en el Azalea Stakes, su primer clásico de grado, hasta cuantificar 37 laureles en ese lapso.

Segundo venezolano en distinguirse monarca de una estadística en Florida, con 46 triunfos en octubre del 2011, y de otra el 3 de diciembre de la temporada en el Tropical Park que tuvo como escenario el óvalo de Calder, en el que consiguió 18 honores.

Ampliando su trabajo impertérrito en la misión famosa, el 13 de octubre del año 2013, Sano llegó a 200 victorias, actuando luego con creces en las mejores competiciones selectivas con natural y admirable prestigio.

Único latino con 4 coronas estadísticas

En menos de 24 meses, algo inusitado, Sano añadió dos nuevos e importantes galardones descriptivos en el Gulfstream Park, el tercero con 22 triunfos en el 2014. Y en ese mismo lapso repitió la cuarta hazaña estadística, que lo ubica en un parámetro prestigioso sin parangón en los anales del hipismo estadounidense.

En sus manos el mejor caballo

Además de varios ejemplares de fina sangre a su cargo, aumentando en modesta medida sus herramientas equinas, Sano tiene en sus manos el mejor caballo de la actualidad, según las versiones de medios especializados de Estados Unidos.

En efecto, bajo su responsabilidad se encuentra el caballo Gunnevera. En poco tiempo, lo puso a ganar  en el Saratoga Special Stakes y el Delta Downs Jackpot Stakes, el año pasado y en el presente, acaba de imponerse aplastantemente en el Fountan of  Youth Stakes, una de las competencias calificativas en su ruta a la contienda simbólica inicial de la triple corona sellada como la Carrera por las Rosas.

En definitiva, todo parece indicar que se está a la vecindad de un prolífico ensueño, en el que se verán involucrados dos venezolanos, ambos con una bien ganada celebridad en el hipismo norteamericano.

En medio de los acontecimientos que se suceden, pareciera que fue ayer cuando un compatriota –Antonio Sano-, irrumpe en un enigmático ambiente y se ha instalado en ese escenario exhibiéndose con fructífera profesionalidad.