20 Marzo, 2017 \

Comparte este artículo en tus redes sociales:


thumbnail

E

Un número creciente de funcionarios muestran desacuerdo con medidas del Poder Ejecutivo ante deterioro de los servicios – faltando el agua en los hogares, una inundación por tubería rota anegó la Plaza Venezuela y vías adyacentes. En materia de alimentos, faltando la harina de maíz, el gobierno tocó otro renglón sensible: la venta del pan.

Los apagones, reventones de tubos, filtraciones y remiendos mal hechos, así como fallas en las comunicaciones telefónicas,  son percibidos por gran parte de la población como muestras de la creciente ineficiencia del grupo que domina el Estado venezolano y así lo dicen las encuestas.  Se trataría de una secuela de la corrupción agigantada por la impunidad para los funcionarios de la administración pública de acuerdo con su jerarquía, consideran observadores.

Noticias de todo el país lo muestran todo y dentro del gobierno nacional hay quienes alertan que ya no hay celebración, parranda ni excusa que pueda distraer a las comunidades afectadas por diferentes carencias. También hay fallas en el transporte de superficie y subterráneo y no pueden seguir hablando de supuestos saboteos.

La opinión del  ingeniero civil y profesor universitario José María De Viana arroja luces sobre la situación. De Viana  fue presidente de Hidrocapital entre 1992 y 1999, luego fue presidente de CANTV hasta 2002. De allí pasó a Movilnet hasta 2007 y en Digitel hasta 2015.

En extensa entrevista en el diario 2001, De Viana precisó: “Los inconvenientes que tienen las industrias que producen y distribuyen el agua (…) es que han sido organizaciones que  han abandonado las prácticas gerenciales que tenían años atrás. Desde que se impuso la nacionalización de las empresas básicas y el expresidente Hugo Chávez tomó el poder, colocó la filosofía de que todo debía ser en base a la ideología y por ello han perdido profesionales con conocimiento y experiencia en el oficio, ingredientes fundamentales para el manejo de estas empresas estratégicas en el desarrollo del país”.

En cuanto al principio fundamental de las empresas de servicio del país, dijo: “Lo que importa actualmente en las empresas manejadas por el Estado es que los funcionarios sean fieles y leales seguidores a una corriente política, lo que ha traído a las direcciones de las mismas, gerentes ignorantes y desconocedores del oficio a los cuales no les importa cumplir con la meta principal que es que no falte en ningún momento el vital líquido y como vemos diariamente (esa meta) no se cumple”.

Sobre el estado actual de los acueductos, De Viana indicó: “Los sistemas de agua y de captura de agua se encuentran muy mal operados y mal mantenidos, cuando estos se dañan no son reparados y cuando deben ser actualizados no hay una inversión adecuada de  dinero. Es por ello que los sistemas funcionan hoy día a media máquina, tienen interrupciones,  hay fallas permanentes y el gran detalle es que la salud de los venezolanos depende de la calidad de agua que reciban; por ello, además de que el agua no es  continua, tampoco tiene un adecuado tratamiento y por ende no reúne las condiciones  necesarias para ser agua potable”.

El profesor de la Universidad Católica Andrés Bello también consideró: “Es vergonzoso que estamos ante un gobierno que es poco transparente en la información y lo ilógico es que la Constitución ordena que los ciudadanos podamos conocer el comportamiento y la función de las empresas para que se genere ese control ciudadano que tanto dictamina esta normativa. Una explicación de esta falta de control es que durante años hemos escuchado la excusa de que el venezolano no tiene agua porque no llueve; afirmación totalmente falsa porque los ingenieros construimos grandes embalses para que no haya racionamiento cuando hay época de sequía. Un ejemplo de esta falla es que en Caracas acabamos de pasar por una época de invierno  y en la mayoría de sectores el agua solo llega dos veces por semana ¿cómo se puede explicar ese fenómeno?”.

Justamente, Caracas pasó más de dos días sin agua debido a la rotura de un tubo matriz en Plaza Venezuela, una rotura que pudo evitarse porque los vecinos alertaron días antes sobre una filtración, pero  no les hicieron caso.

La ineficiencia que socava al gobierno venezolano es tal que según cifras extra oficiales, los laboratorios públicos tienen 97% de fallas, 51% de los quirófanos de hospitales públicos están inoperativos y 78% de los hospitales sufren escasez de medicamentos.

Venezuela bajo síndrome de pan

El record de ineficiencia pretende ahora corregir el precio y abastecimiento de pan poniendo gente improvisada a manejar esa industria.

La Federación de la Industria de la Panificación (Fevipan) recomienda al gobierno dialogar con el gremio que no es responsable de las colas que se forman para comprar pan,  porque actualmente 80% de las panaderías tienen sus inventarios en cero y el 20% solo ha recibido 10% de su consumo mensual.

Dicen que todo se agravará con la intervención del gobierno y la Asamblea Nacional aprobó el martes declarar “crisis humanitaria en materia alimentaria” ante  “una crisis social sin precedentes” que tiene a tres millones de venezolanos “comiendo desperdicios”.

El alcalde de Guaicaipuro, estado Miranda, Francisco Garcés, frente a la pretensión del Vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, de expropiar las panaderías que no cumplan con las imposiciones del Poder Ejecutivo, advirtió que la mayoría de los panaderos “apuestan al país” y hacen grandes esfuerzos para llevar pan a la gente en medio de los problemas para conseguir harina suficiente.

Más desacuerdos

Cada día surgen funcionarios en desacuerdo con algunas medidas provenientes del Poder Ejecutivo. Algunos lo interpretan como la lucha entre los opuestos y los que consideran que pueden seguir imponiendo sus intereses sobre los sufrimientos de las mayorías.

El mayor general retirado y ex ministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres,  quien anda recorriendo el país, dijo hace poco a través de Unión Radio que se debe incentivar la producción nacional, hay que dejar de ver al empresario como un enemigo y aseguró que el control cambiario trae corrupción y el gobierno debe levantarlo para que la gente pueda conseguir alimentos y medicinas. Insistió en que toda esta situación es responsabilidad del gobierno.

Por su parte, la exministra de la Juventud, Maripili Hernández, aseguró que “no es verdad que necesitamos un control cambiario para importar medicinas y alimentos baratos. Porque la realidad es que lo único que se logra es darle dólares a precios ridículos a las grandes empresas importadoras” y enfatizó que se debe eliminar ese control de cambio para erradicar la corrupción, porque esa estrategia “no controla nada y solo favorece a ladrones”.

La MUD bajo examen 

La empresa de investigación de mercado Datanálisis presentó esta semana su “Resumen Político” de marzo del 2017 y en el mismo destaca que “la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha tenido grandes logros electorales, pero los partidos que la componen no han logrado desarrollar una línea política que haga que los triunfos electorales se conviertan en un cambio político”.

El documento plantea que la reciente reestructuración de la MUD “no ha fortalecido” la alianza, debido a que ya no tiene una imagen clara, representada al principio por Ramón Guillermo Aveledo y luego por Jesús “Chúo” Torrealba.

El resumen advierte que el Poder Ejecutivo “ha obviado los procesos electorales para no perderlos”, pero eso podría convertirse en un arma de doble filo porque esas estrategias gubernamentales podrían incidir para que el oficialismo “no recupere su conexión con las masas” y precisa que el presidente Nicolás Maduro tiene un rechazo de 75,1%.