11 Abril, 2017 \

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Uno de los espectáculos más bochornosos que deja la brutal represión de la GN venezolana contra los ciudadanos que marcharon contra la insólita sentencia del TSJ que desconoce a la Asamblea Nacional, son las fotos de dos músicos bárbaramente agredidos por las fuerzas represoras del régimen de Nicolás Maduro.

 Frederick Pinto, joven cornista del Sistema Nacional de Orquestas, se dirigía a un ensayo para el concierto de la noche y fue perseguido hasta darle alcance por guardias motorizados que lo despojaron de su instrumento, le dieron una paliza y se lo llevaron detenido. El corno francés del muchacho quedó destrozado y tirado en la calle, de donde lo recogió otro GN para lanzárselo a otro por los aires: Toma, llévate esa vaina.

ctor López, tenor lírico venezolano, ganador en las audiciones regionales de la Metropolitan Ópera House, finalista del concurso Pavarotti, entre otros importantes eventos líricos, con más renombre en el exterior que en su propio país, fue herido de una pedrada en la cabeza. Ver la imagen del rostro ensangrentado de Víctor en los periódicos extranjeros, nos lleva a reflexionar sobre el eterno conflicto entre la civilización y la barbarie planteado por Gallegos en Doña Bárbara. Venezuela no cambia, nada tan cíclico como su historia de saqueos.

Saqueando el pasado

De los archivos de Zeta: Jurate Statkute, y Sofía Ímber, lituana y rumana de nacimiento, dos damas de hierro que dedicaron sus vidas a enaltecer el gentilicio venezolano desde posiciones parecidas. Sofía, periodista, entrevistadora de televisión, nos dejó como legado la creación del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, considerado el más importante de Latinoamérica por el alto calibre de su colección permanente. Jurate Statkus, mejor conocida por el apellido Rosales de su esposo Luis, a los 87 años sigue al frente de la dirección de la revista Zeta, desde donde fustiga al régimen oprobioso que la mantiene como rehén mediante una injusta prohibición de salida del país -en Venezuela no todos los presos políticos están detrás de las rejas de una cárcel.

Jurate, además de periodista, es una reconocida historiadora con varios libros publicados en Europa, en los cuales sostiene su teoría de que los godos no eran germánicos sino bálticos, investigaciones que la hicieron merecedora de un título honorífico otorgado por la Universidad de Vilna, capital de su Lituania natal.

Jurate y Sofía fueron grandes amigas, amigas curruñas, de las que se llamaban y veían con frecuencia, clave que mantiene viva la llama de una buena amistad. El click (1991), es de Franklin Suárez, de cuando Jurate entrevistó a Sofía para le contara sobre su excepcional adquisición de la serie Suite Vollard, de Pablo Picasso, llamada así en recuerdo del marchante de arte Ambroise Vollard, quien encargó la realización de la obra que el genial artista malagueño realizó entre septiembre de 1930 y marzo de 1937, y está considerada la obra más importante del grabado.

Un verdadero lujo, pues el MACCSI y el Museo Colecciones ICO, eran, hasta ese entonces, los únicos museos en el mundo poseedores de la serie completa. Más recientemente, en el 2012, el Museo Británico adquirió otra serie completa de la Suite Vollard por 1.17 millones de euros. Esperemos que los grabados sigan colgados donde Sofía los dejó.