30 Abril, 2017 \

Comparte este artículo en tus redes sociales:


thumbnail

C

MISIÓN MÚSICA

Gustavo Adolfo Dudamel Ramírez rompió el silencio que lo convertía en cómplice del oprobioso régimen de Nicolás Maduro con un video colgado en su cuenta Instagram en el cual hace un llamado a los líderes políticos (gobierno y oposición) a deponer los egos y los personalismos para ponerle fin a la matanza de ciudadanos indefensos en las calles Venezuela, desde hace tres semanas. Dudamel demanda una pronta solución antes de que la situación avance y se convierta en un conflicto fratricida de dimensiones incalculables.  El pedido del prestigioso músico se une al coro de voces del mundo civilizado que claman por la paz en Venezuela. Dudamel es director de las Filarmónicas de Los Ángeles, y de la Sinfónica de Gotemburgo, además director de la Sinfónica Simón Bolívar. La ocasión se hace propicia para recordar que el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, conocido como El Sistema es una obra de la democracia, fundado por el maestro José Antonio Abreu en tiempos de Carlos Andrés Pérez (1975), de quien fue su ministro de Cultura, y posteriormente director del Conac. Dudamel comenzó en el Sistema a la edad de cuatro años sus estudios de violín. Como compositor, además de pequeños ensambles, su obra más sonadora, ha sido la banda sonora de la película Libertador, patrocinada por el chavismo a los realazos. Sin disminuirle el innegable talento y virtuosismo, su meteórica carrera que lo ha convertido en el director de orquesta más joven del mundo, la impulsó su amigo personal Hugo Chávez, quien lo condecoró con la Orden Francisco de Miranda, además lo nombró padrino de la Misión Música, esto con el fin de adueñarse, sin el menor escrúpulo, tanto de la carrera de Dudamel y de El Sistema todo como institución, invirtiendo en ellos sumas colosales en costosas campañas publicitarias montadas por los chulos comunistas que se encargaron de mostrarlo al mundo como un logro de la revolución. Lo cual Dudamel aceptó. Y, Abreu, también.

Saqueando el pasado

Giuseppe Verdi, compositor y director de orquesta italiano, fue el creador -entre sus veintiocho óperas-, del drama lírico Nabucco, estrenada en La Scala de Milán el 8 de septiembre de 1840. En esta ópera destaca el famoso coro Va pensiero, himno de los esclavos judíos cautivos en Babilonia, que la oposición italiana convirtió en su himno en clara alusión al gobierno austriaco. Los oprimidos en el mundo lo cantan según su circunstancia. Nabucco era un acrónimo político clandestino a favor de la unificación; se hizo costumbre aclamar a Víctor Manuel como Rey de Italia al decir VERDI: VictorioEmanuelReyDeItalia. En el grabado, los grafitis en las paredes de las calles de Milán: ¡Viva VERDI!

Ve, pensamiento, con alas doradas/

Ve, pósate en las lomas, en las colinas/

Donde exhalan tibios y suaves/

Los aires dulces de la tierra natal/

Saluda las orillas del Jordán/

Y las torres derruidas de Sión/

¡Oh, Patria mía, tan bella y tan perdida/

¡oh recuerdo tan querido y tan fatal!