14 Mayo, 2017 \

Comparte este artículo en tus redes sociales:


thumbnail

C

Marcos Castillo en el Siglo XX

Como parte del proyecto rescate, promoción y difusión de la obra de los Grandes Maestro de la Pintura Venezolana liderado por la dinámica física nuclear prestada al arte, Odalys Sánchez, su galería caraqueña -tiene otra en la Calle Orfila 5, Madrid-, celebra 25 años de su fundación. Así, entre bombas y gases lacrimógenos, quedó ayer inaugurada oficialmente la maravillosa muestra- retrospectiva del artista plástico venezolano Marcos Castillo, curada por el profesor Francisco Da Antonio. Castillo está considerado por la crítica como el más grande colorista de su generación.

La ocasión se hace propicia para juntar los 25 años de Odalys -se entiende que nos referimos a la galería-casa subastas-, con los 120 del nacimiento del pintor caraqueño.

Marcos Castillo nació y murió en Caracas, ciudad amada de la que se ausentó una vez en su vida, en 1926, para viajar a París y entrar en contacto con la luz y el color de Cézanne, Bonard, Matisse, entre otros impresionistas. Previamente, en Caracas, Castillo había estudiado y recibido la influencia del venezolano-francés Emilio Boggio, pintor que marcó su obra.

Marcos Castillo estudió pintura en la Academia de Bellas Artes de Caracas; con el transcurrir del tiempo se convertiría en profesor de pintura de la prestigiosa institución. Fue Premio Nacional de Pintura de la primera edición del Salón Anual de Arte Venezolano, con su segunda individual. Como ya está dicho, solo viajó al extranjero una vez como estudiante. Posteriormente, en 1958, representó a Venezuela en la Bienal de Venecia. Sus temas pictóricos preferidos fueron las flores, naturalezas muertas, desnudos y alguna que otra Dama Sentada, como la desaparecida (hurtada)de la colección del editor Rafael Poleo.

Si entre martes y sábado amainan las bombas y la represión del régimen lo permite, busquen un momento claro entre tanta oscuridad, dense una vueltica por la Galería Odalys, Centro Comercial de Prados del Este, Locales 115 y 116. Horarios: 9:30 a.m. a 1 p.; 2 a 5:30 p.m. Marcos Castillo bien vale arriesgarse por esas calles sin ley.

Saqueando el pasado

Esta foto es un clásico de los noticieros venezolanos. Francisco Amado Pernía (1917-2003), era el locutor estrella de El Observador Creole, noticiero de la desaparecida RCTV. El Observador Creole salió por primera vez al aire el 16 de noviembre de 1953, y debe su nombre a la empresa petrolera patrocinante, Creole Petroleum Corporación. Francisco Amado Pernía imprimía un sello de credibilidad excepcional al leer las noticias, con su estilo sobrio, su voz grave, irrepetible. Quienes lo conocieron, como mi padre, contaban que Don Amado Pernía llegaba al estudio encampanado y, antes de salir al aire, apuraba el del estribo.

El noticiero de Pernía se mantuvo en el aire hasta 1972. Rafael Poleo fue uno de los directores del telediario. Sus emisiones duraban solo 15 minutos, y se transmitían a las 8:00 de la noche.