16 Marzo, 2017 \

Comparte este artículo en tus redes sociales:


thumbnail

E

La criptomoneda en Venezuela ha tenido un “boom” gigantesco en apenas tres años, como una solución de las personas para obtener divisas en un mercado libre.

Luego que se produjera un “boom” en el mercado de las criptomonedas, que entró a Venezuela como una alternativa de los venezolanos para obtener divisas en un mercado libre, al pasar de 450 usuarios en 2014, a unos 85 mil en 2017, según datos de los principales intercambios y sitios que monitorean la actividad de compra y venta de monedas digitales, ahora autoridades policiales persiguen a quienes hacen “minería” en el país.

El mes pasado, unos “minadores” fueron detenidos cuando las autoridades del sector eléctrico detectaron fuerte demanda de energía eléctrica, en el estado Carabobo y en Charallave, en galpones, fueron halladas “granjas de minería” o lo que son productores de Bitcoin, conectados a la red eléctrica, acusados por la policía de robo de electricidad y delitos informáticos, además de fraude.

Los casos han sido diversos, el año pasado también ocurrieron situaciones similares, que en vista del vacío legal en cuanto al uso de monedas digitales en Venezuela y su producción local, los detenidos tuvieron que pagar altas sumas a sus captores, “vacunas”, para ser liberados y mantener los casos en anonimato y sin denuncias debido a la falta de legislación en la materia.

El Bitcoin ha servido a muchos venezolanos para comprar en el extranjero medicamentos, alimentos y otros bienes que no existen en el país debido a la depresión económica, gracias a su fácil convertibilidad en divisas, con comisiones muy bajas. En Venezuela se produjo un “boom” de pequeños mineros, gracias a que los costos de la electricidad son muy bajos, lo que permitió a un grupo de venezolanos y polacos, instalar unas 300 máquinas “minadoras” que llamó la atención de la policía.

Las características de las criptomonedas, que funcionan en anonimato también han servido para estafas y robo a personas, denuncias de este tipo abundan en las comunidades en que se reúnen los usuarios de la tecnología, al no existir un ente regulador, o fiscalizador en la materia, también hay pocas posibilidades de establecer denuncias.

Recientemente uno de los intercambios más grandes en Venezuela, SurBitcoin, debió paralizar sus operaciones, ya que el banco aliado en el país, congeló sus cuentas, luego de los operativos y detenciones mencionadas, el banco prefirió mantenerse alejado de las operaciones de pago en bolívares con las criptomonedas, sin embargo en un reciente evento en Caracas, asistieron representantes banqueros con condición de no ser identificados para conocer más sobre lo que ha sido un fenómeno global, que incluso ha dejado atrás el precio del oro como valor de refugio.

En la Fiscalía venezolana hay investigaciones en proceso sobre su uso. El “boom” de las criptomonedas incluso ha permitido la creación de proyectos de monedas digitales venezolanas, que han fracasado, en que el factor político está presente, como la “chavezcoin” y otras, en la comunidad se desarrolla un debate y acusaciones de fraude de parte y parte, propio del mundo de las criptodivisas en otros países. En octubre de 2014 un Bitcoin costaba alrededor de 25 mil bolívares, a mediados de febrero de 2017, su valor estaba en 4,14 millones de bolívares, arrojando un crecimiento en tres años de 16.460%, muy superior al alza del dólar venezolano y de la inflación interna.

 Foto Archivo ENPaís