17 Marzo, 2017 \

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El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro anunció el viernes 10 de febrero en rueda de prensa junto a diputados de la oposición venezolana, que se retomaba el debate sobre la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela.

Para realizar esto se necesitaba de un actualización del informe del Secretario General que presentó el año pasado y que fue divulgado esta semana con la solicitud formal por parte de Almagro para aplicar la Carta Democrática a Venezuela por la ruptura del hilo democrático.

Antecedentes

El pasado 23 de junio se discutió en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) un informe sobre la situación de Venezuela, realizado por el secretario general del organismo, Luis Almagro, quien solicitó aplicar la Carta Democrática Interamericana (CDI) a la nación dirigida por Nicolás Maduro por ruptura del hilo democrático.

Sin embargo, la aplicación del mecanismo de defensa de la democracia no terminó de aplicarse, debido al anuncio del inicio de las conversaciones para lograr un diálogo en Venezuela, promovido por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), El Vaticano y tres expresidentes.

Los diferentes países que conforman la OEA aprobaron una resolución en apoyo al diálogo como mecanismo para resolver los problemas de los venezolanos, los cuales están en la agenda de muchas naciones y dejaron de lado la CDI.

Durante los meses siguientes la situación institucional en Venezuela empeoró y algunas naciones como Argentina, Brasil, Paraguay, Estados Unidos (EE.UU), entre otros comenzaron a gestionar nuevamente la aplicación del mecanismo democrático.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, insistió en la Cumbre Iberoamericana realizada en la ciudad de Cartagena, Colombia, el reinicio de las labores para aplicar la Carta a Venezuela, pero nuevamente se vio interrumpido cuando el Vaticano fue incluido en el diálogo.

Con la Santa Sede como uno de los mediadores, los distintos países y organismos preocupados por la situación de Venezuela dieron un paso atrás con la Carta y esperar por los resultados de las mesas de negociaciones entre el Gobierno y la oposición.

El propio Secretario General de la OEA, Luis Almagro, señaló que la posición del organismo con respecto a la situación por la que atraviesan los venezolanos “está condicionada por la presencia del Vaticano en el diálogo”.

Sin embargo, el diálogo en Venezuela se encuentra congelado después que la oposición anunciara que no se iba a reunir más con el Gobierno, debido a que estos incumplieron con los acuerdos alcanzados en la mesa de conversaciones.

Las solicitudes para la aplicación de la CDI a Venezuela continúan y la paralización del diálogo podría ser el detonante para que el mecanismo de defensa de la democracia se reactive nuevamente.

Qué es la Carta Democrática

La Carta Democrática Interamericana es el mecanismo defensor de la democracia de la Organización de Estados Americanos y que se utiliza para sancionar a aquellos gobiernos latinoamericanos que violan los principios democráticos.

En ella se establecen aquellos que pueden solicitar, ante el Consejo Permanente, el análisis para la aplicación del mecanismo y entre ellos se encuentran el país afectado, una nación miembro de la OEA o el Secretario General del organismo, según lo establecido en el artículo 20.

Asimismo, se fijan las sanciones a los estados miembros en su artículo 21 que dice: “Cuando la Asamblea General, convocada a un período extraordinario de sesiones, constate que se ha producido la ruptura del orden democrático en un Estado Miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, conforme a la Carta de la OEA tomará la decisión de suspender a dicho Estado Miembro del ejercicio de su derecho de participación”.

Este mecanismo fue aprobado en el mes de septiembre de 2001 por todos los países miembros de la OEA, entre los que estaba Venezuela dirigida por el fallecido Hugo Chávez.

Aplicaciones anteriores de la Carta

Una de las primeras aplicaciones de la Carta Democrática se produjo durante el golpe de Estado en Venezuela durante el 2002 por la salida del poder de Chávez, pero como la situación se solucionó antes que se votara la aplicación, no se terminó de aprobar.

En 2009, el mecanismo democrático fue aplicado en Honduras por el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya.

Carta Democrática: Caso Venezuela

Después que el 26 de junio se discutiera la situación por la que atraviesa Venezuela en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el estatus de la CDI se mantenía estancado hasta ahora que se oficializó la continuación del mecanismo para sancionar al país.

Según la actualización del informe sobre Venezuela, el diálogo se dio por fracasado y los mecanismos de conversaciones entre la OEA y el Gobierno venezolano no rindieron frutos, por lo que el Secretario General pidió la activación del artículo 21, medida siguiente a los pasos tomados por los miembros del organismo regional.

Maduro se queda solo

El año pasado la carta no fue aplicada por falta de votos suficientes para la activación del artículo 21, pero este año las posibilidades parecen ser mayores con los nuevos gobierno en el continente que se han expresado en contra de la gestión de Nicolás Maduro.

Pedro Pablo Kuczsynski, presidente de Perú, Michel Temer, presidente de Brasil, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EE.UU) han cambiado la dinámica del continente y promueven aplicar el mecanismo democrático a Venezuela.

Trump conversó con varios mandatarios acerca de la situación venezolana durante sus primeros días como Jefe de Estado y ha manifestado su preocupación por el problema. Además, Argentina, dirigida por Mauricio Macri,  ha demostrado una posición más dura contra el Gobierno venezolano, solicitando la aplicación de la carta.

Foto Flickr