31 diciembre, 2016 \

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Sydney, la ciudad más grande de Australia reunió este sábado a 1,5 millones personas que recibieron el Año Nuevo con un gran espectáculo de fuegos artificiales. Así como ellos, cientos de ciudadanos de todo el mundo ya han dado la bienvenida al 2017 desafiando las amenazas yihadista y entre fuertes medidas de seguridad.

“Hoy toca divertirse. Todo el mundo puede hacer lo que quiera y a nadie le importa. Necesitamos una noche así, Irak lo necesita”, dijo un joven de 21 años entrevistado por la agencia AP en la ciudad de Bagdad.

En otras ciudades del mundo árabe como Dubái, el espectáculo pirotécnico desde el rascacielos más alto del mundo, Burj Khalifa, estuvo garantizado.

En Estambul, París, Orlando, Bruselas y Uagadugú, las medidas de seguridad fueron extremas para todos los ciudadanos que se concentraron en las avenidas y plazas de estas urbes golpeadas por ataques yihadistas.

Japón, por su parte entró en 2017 con miles de personas en las calles de Tokio lanzando globos al cielo para celebrar el año nuevo.

Pese al complicado año 2016 que tuvieron la mayoría de los países del mundo, la alegría y la esperanza estuvieron presentes, acompañados de coloridos fuegos artificiales que hicieron amena la noche.