16 Mayo, 2017 \

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Desde muy temprano los opositores tomaron las calles de Caracas. 

¿El objetivo? Permanecer 12 horas protestando en una actividad, la segunda de este tipo, denominada “El Plantón”. Esta, tuvo dos diferencias sustanciales con respecto a la primera. Una de ellas fue la duración.  

La oposición se plantea una “escalada” en sus actividades y parte de esa escalada es la duración. El primer plantón duro 6 horas. Este, 12. La segunda diferencia es que se realizó en dos puntos de la capital. Uno en el oeste, en la avenida Victoria. Y otro en el este, en el distribuidor Altamira. 

En el oeste, no fue tan nutrida y contó además con el “acompañamiento” de unidades del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), quienes daban vueltas por toda la avenida. 

Retornando al este, el panorama cambiaba. 

Desde temprano, un grupo de artistas plásticos se dio a la tarea de construir una especie de altar con diversas figuras religiosas. Desde “El Venerable”, José Gregorio Hernández hasta María Lionza, pasando por dioses hindúes, Vírgenes y hasta Jesús de la Misericordia conformaban está estructura que llamaron “Santo Plantón” y “Santo barrera” para “proteger a los manifestantes”. 

Un rosario gigante hecho de anime que colgaba del distribuidor también formaba parte de esta protesta que buscaba una “línea directa” con la fe y las creencias. 

La música tampoco faltó. Grupos musicales hacían alarde de sus rimas y ritmos para rechazar la Constituyente y pedir elecciones. 

En otra parte de la Francisco Fajardo, integrantes de varias corales entonaban el humo de Los Miserables y llamaban a las personas a que “el futuro comienza hoy”. 

El himno, el Alma Llanera, “Venezuela”, canciones que tampoco faltaron a lo largo de la jornada, así como el despliegue del tricolor en distintos tamaños. 

El pop se hizo presente con la presentación intempestiva de Caramelos de Cianuro que deleitaron a muchos cantando “La Casa” y “Las Estrellas” al tiempo que la voz inconfundible de Asier Cazalis pedía el cese de la violencia. 

Los manifestantes pasaron 12 horas entre un clima casi tan volátil e inexplicable como el país. Lluvia intensa y un sol que no se quedaba atrás. Mientras, dominó, cartas, dibujos con tiza en el pavimento servían para pasar la jornada. 

Hasta clases de derecho y grupos de debate formaban parte del panorama. 

Henrique Capriles, Henry Ramos Allup y Freddy Guevara fueron los políticos más buscados para las acostumbradas “selfies”. 

Capriles aprovechó el escenario de protestas para insistir en su denuncia de una posible intención de destituir a la Fiscal por parte del gobierno, así como anunciar que viajará al interior del país para acompañar las protestas en estados que, a su juicio, han sido “duramente reprimidos”. 

También informó que sostendrá una reunión con el Alto Comisionado para los derechos humanos  de las Naciones Unidas para denunciar las “violaciones” que ocurren en el país.  

Guevara, por su parte, fue el encargado de anunciar una nueva semana de movilizaciones con las cuales, prometen, “medir Fuerza” e incluso, “ser La Luz en la oscuridad” con una protesta que se hará en horas de la noche este miércoles. 

El discurso opositor ha tomado un giro. Los dirigentes no sólo piden no caer en la violencia sino también piden “disciplina” en la protesta pacífica. Asimismo, insisten en “no convertirse en lo que se está criticando”. Un mensaje muy necesario en estos días. 

La protesta culminó de forma pacífica a excepción de un hecho aislado en las cercanías de La Carlota con un grupo de jóvenes que lanzaron piedras dentro de la Base Aérea, lo cual fue repelido por los Guardias que se encontraban allí con dos bombas lacrimógenas. Los dirigentes opositores insisten que “seguirán en la calle hasta que la gente así lo decida”.

Foto José Mayorca / ENPaísZeta