28 noviembre, 2016 \

Comparte este artículo en tus redes sociales:


thumbnail

B

En America Latina es muy común que a los niños se les amenace con “El Coco”, esa figura casi mitológica que va a salir de la nada por la noche a llevarte de tu habitación hacia las fauces del infierno si te portabas mal. El Coco era usado por muchas madres, padres y sobretodo abuelas para hacer que sus niños se comportaran correctamente e hicieran caso. “Acuéstate a dormir, que si no te va a salir el Coco”, “A los niños que se portan mal, se los lleva el Coco” y así para cualquier cosa.

El triunfo de Trump y la reacción de muchos latinos durante los primeros días después de su elección me han hecho pensar que a nuestra comunidad nos salió por primera vez de verdad El Coco. Un Coco que planea deportar a nuestros hermanos que viven en los Estados Unidos y que piensa cerrarle las puertas a nuestro continente poniendo literalmente una pared entre la América Gringa y la América Latina. Nuestro Coco va de traje, piel naranja y peluca rubia.

Sin embargo, como al Coco alegórico de nuestra infancia a este Coco encarnado por Donald Trump tampoco deberíamos tenerle miedo. No porque la amenaza de Trump sea irreal, lo es y hay que tenerle mucho cuidado. Pero no deberíamos tenerle miedo, porque aunque parezca distinto, los Latinoamericanos tenemos mucha más fuerza que Donald Trump y que esa parte extremista y aislacionista que ha votado por él.

RAZONES PARA NO TENERLE MIEDO A TRUMP:

  • Nosotros somos más que el. Tanto los Latinos que viven en Estados Unidos, como los que residen en sus países de origen tienen una fuerza poblacional, cultural e histórica mucho más potente que el corporativismo y radicalismo que representa Donald Trump. El día que Trump busque problemas con los latinos, tiene todas las de perder.
  • No hay pared que detenga el flujo migratorio a Estados Unidos. La frontera entre Estados Unidos y México tiene desiertos llenos de serpientes, ríos, guardias fronterizos y suficientes barreras naturales como para mantener la distancia y asustar cualquier inmigrante ilegal. Sin embargo, durante muchos años, estas barreras han sido burladas y seguirán siendo burladas mientras el dólar valga más que el peso. Si la gente ha cruzado esa frontera es porque el beneficio económico vale la pena el riesgo físico. Mientras esa condición no cambie, una pared no hará mayores diferencias. Dejen que hagan esa fulana pared, le abrirán huecos y pasaran por allí. Sera otro adefesio histórico como el Muro de Berlín.
  • Trump gano pero eso no significa que la mayoría del país este con él o piense como él. De hecho, el voto popular lo gano Clinton lo que matiza la victoria de Trump como algo circunstancial y sistemático y no como un sentimiento nacional. Muchos racistas votaron por Trump si, pero también hubo muchas personas que votaron por Trump porque están decepcionadas del sistema y Trump logro encantarlos con su oferta demagógica y populista. A los latinos no debería extrañarnos que esto ocurra ya que nuestro Continente ha estado plagado de figuras como Trump durante toda su historia, sin embargo, aquí seguimos.
  • En su mismo partido hay gente que no lo quiere. Las grandes figuras del partido republicano detestan a Trump. Jugaran con el eventualmente por cuestiones de poder, pero lo cierto es que en temas controversiales dudo mucho que Trump consiga el apoyo de su partido. Tendrá que matizar mucho de su discurso de campaña si de verdad espera que alguna propuesta suya pase el Congreso.
  • No habían pasado 24 horas de su elección y Trump ya tenía una oposición en la calle movilizada en su contra. Así que cualquier política extrema que el nuevo Presidente quiera llevar adelante se encontrara a una fuerza ciudadana movilizada dispuesta a hacerle frente.
  • Estados Unidos es una democracia verdadera. No es una democracia falsa o mal representada como las de Latinoamérica. Allí el Presidente no tiene todo el Poder, ni lo tendrá. Ni Bush con el Patriot Act pudo imponer su visión ni su forma de hacer las cosas. Ni Obama con su enorme respaldo popular pudo lograr todo lo que se propuso. Ni Trump conseguirá imponer un reino personal. En Estados Unidos existen poderes independientes, instituciones fuertes, corporaciones, medios, movimientos ciudadanos y diversos contrapesos que hacen que ninguna visión se imponga sobre las demás.

¿Qué pueden hacer los Latinos durante la Presidencia de Trump? Lo mejor que pueden hacer es organizarse, unificarse y crear una plataforma que exprese de manera constante y sonante la contribución que los Latinos dan a los Estados Unidos, que enaltezca nuestros valores históricos y culturales. Que consolide nuestros principios humanos y sociales. Y que esa plataforma esté lista para dar la lucha en cualquier terreno político, social, comunicacional y civil que haga falta para defender el sagrado derecho de ser lo que somos: Latinos.

Recuerden que los Latinos llevamos sufriendo dificultades durante toda nuestra historia. Desde la corrupción y pobreza de nuestros países hasta las dificultades que nos toca vivir a la hora de emigrar. Sin embargo siempre hemos sabido salir adelante y sobrevivir. Siempre hemos logrado saber estar. Y por mas tierra que nos echen a donde llegamos prosperamos, porque somos gente de bien y gente de trabajo.

Ningún Coco podrá con nosotros si renunciamos al miedo y nos hacemos más fuertes.

Foto cortesía: washingtonpost.com