19 Marzo, 2017 \

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En un documento paradigmático en la defensa de las libertades, la Secretaría General de la OEA solicita al Consejo Permanente de ese organismo una intervención concreta y eficaz para contener el sufrimiento de un pueblo, el venezolano, al cual se le niegan todos sus derechos.

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         El documento sobre Venezuela presentado el 14 de marzo por el Secretario General de la OEA solicitando la suspensión de Venezuela como miembro de ese organismo y la intervención multilateral para evitar una gigantesca tragedia humana y restablecer los derechos del ciudadano en ese país, es un documento de impresionante solidez que servirá de referencia académica para situaciones de esta naturaleza en todo el planeta y, si los países americanos no eluden el cumplimiento de los compromisos suscritos como miembros de la Organización, debe conducir a la solución satisfactoria del Caso Venezuela.

         La Secretaría General de la Organización de Estados Americanos -dice el documento-   considera indispensable que el Consejo Permanente de esa entidad ejecute “acciones específicas con resultados concretos” para que “el retorno de la democracia Venezuela no tenga ambigüedades”. Aporta información concreta sobre un país en el cual “ningún ciudadano tiene posibilidades de hacer valer sus derechos”, y establece las razones jurídicas que en la normativa de la Organización imponen a su Consejo Permanente la aplicación de la Carta Democrática Interamericana en casos como el venezolano. Advierte que Venezuela, por mano de Chávez, suscribió esa Carta, cuyo cumplimiento para su gobierno es un deber constitucional. La definición de los derechos conculcados y los atropellos cometidos, la obligación de intervenir para restablecerlos y la mecánica de la intervención están minuciosamente descritos en el documento, precisando los puntos de la Carta en los cuales estos aspectos quedan establecidos.

         El proceso del fallido diálogo -establecido en la normativa como trámite a cumplir- se describe demostrando los esfuerzos que los organismos internacionales e instancias como la Santa Sede hicieron para darle un sentido, concluyendo en que el régimen imperante en Venezuela ha burlado premeditada y sistemáticamente estas gestiones que fingió aceptar y se ha aprovechado del diálogo para acentuar su “autoritarismo desenfrenado” al punto de que “el pueblo de Venezuela ha perdido su derecho a expresarse a través del voto”. Del Consejo Nacional Electoral dice que “ignoró deliberadamente” las fechas electorales fijadas en la Constitución como los comicios regionales. En cuanto a la manipulación del sistema judicial y en especial del Tribunal Supremo de Justicia para violar la Constitución y anular las funciones de la Asamblea Nacional, son exhibidas con minuciosa crudeza, señalando su responsabilidad en el escamoteo del referendo revocatorio.

         La violación de los derechos humanos es parte escalofriante de este informe, con descripción de las torturas aplicadas a modestos ciudadanos con el fin de sembrar terror en la población y de las condiciones infrahumanas en que se mantiene preso a Leopoldo López. Pero el tono de urgencia se pone en la alarmante situación alimentaria y el colapso de los servicios de salud, tema prioritario en las recomendaciones, señalándolo como razón suficiente para la intervención.

         Sobre la naturaleza del régimen venezolano, la Secretaría General de la OEA no se hace ilusiones. Advierte que “replicar (repetir) ejercicios de mediación, gestiones diplomáticas, buenos oficios, misiones al terreno…, mediadores u otras personalidades, sólo daría nuevamente al Gobierno la oportunidad de ganar tiempo para mantener sus privilegios, al tiempo que prolongaría la miseria de la gente y el aplastamiento de sus derechos”. De allí conduce al artículo 21 de la Carta, que pauta medidas efectivas una vez que, como es el caso, la mediación y el diálogo han fracasado. “El orden constitucional debe restaurarse con carácter urgente”, dice el documento, y advierte: “Sería inmoral que las acciones políticas que se instrumenten y ejecuten hoy en Venezuela sean simplemente movidas de fichas en un tablero que pretendiera disfrazar de democracia un país que sufre violación sistemática de los derechos humanos de su pueblo, que ha visto morir el Estado de Derecho, que no tiene un sistema de garantías mínimas que se puedan hacer valer frente al autoritarismo, que sufre la violación sistemática de los principios y disposiciones constitucionales”.

         Esta glosa apenas da una pálida idea de la calidad conceptual y humana del documento glosado, que será punto de referencia en la Historia del hombre por la libertad y por sus derechos.

Nota: El informe completo de la Secretaría General de la OEA solicitando la aplicación de la Carta Democrática Interamericana al gobierno de Nicolás Maduro puede leerse ingresando en internet a este enlace: http://enpaiszeta.com/wp-content/uploads/2017/03/Informe-VZ-Spanish-signed-final-1.pdf