15 Marzo, 2017 \

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Este fin de semana es el turno al bate del partido Primero Justicia para la renovación de su nómina en el marco del proceso que lleva adelante el Consejo Nacional Electoral ( CNE) y que tanto malestar ha generado en partidos de oposición y aliados al oficialismo. 

La tolda aurinegra sorteo su primer obstáculo al ser “movido” de día ya que en un principio y según el cronograma del CNE, a PJ le correspondía renovar en el denominado “grupo de la muerte” conformado por Acción Democrática, Alianza Bravo Pueblo y Causa R. 

Aunque la estrategia es similar a la de Voluntad Popular en cuanto a concentrarse en los 24 estados, PJ dividirá sus firmantes entre “espontáneos y estructura”. 

Además, dispondrá de dos puntos amarillos en cada puerto de renovación. Uno será para informar del Proceso y el otro para “resguardar datos y tener respaldo” de los firmantes. 

La “ventaja” de no ser los primeros es que, como dicen Ángel Medina y Miguel Pizarro, responsables de Bolívar y Miranda (municipio Sucre), respectivamente, es que han podido “ver y tomar notas” de las experiencias vividas por Avanzada Progresista, Movimiento Progresista de Venezuela y VP. 

Por ejemplo, en el estado Bolívar, el fin pasado “desaparecieron dos máquinas” que estaban el primer fin de semana, motivo que hizo a PJ de la entidad, ir el lunes al CNE a exigir que aparezcan. 

“Coleros” ayudarán en Miranda

En el caso del municipio Sucre, en el estado Miranda, Pizarro explica que los puntos aprobados por el CNE están en la plaza Sucre (casco colonial) y en la plaza El Cristo, en la redoma de Petare.ambos, puntos lejanos para muchos. Es pone esto que tendrán activistas colocados en distintas partes para “guiar a quienes quieran ir”. 

Asimismo, dispondrán de carros pertenecientes a la estructura para apoyar en los traslados. h

El diputado señala que han hecho sectorizaciones para que cada responsable movilice 25 personas o que se hagan los famosos “1×10”, que a diferencia de las elecciones, explica Pizarro, no serán electores sino militantes y parte de la estructura política del partido.

Es un acto que pondrá a prueba la estructura orgánica nacional del partido en la cual, Pizarro confía. 

Para él, este proceso “no es un hito para el elector pero sí para el militante y activista”. Tampoco lo ve como un mero trámite administrativo. Para Pizarro es una forma de “derrotar obstáculos” por parte de los partidos que integran la alianza y que decidieron acudir al proceso.  

“Es importante que el que vaya sepa que es un proceso lento y el trunco es saber que es una trampa cazabobo que hay que sortear”. Aunque asegura que tendrán una estrategia, se abstuvo de revelarla pero sí adelanto que tendrán “coleros” que ayudaran organizando el operativo y aclarando dudas  y quienes están siendo “formadas” esta semana.   

Por otro lado, tendrán tres cortes: uno, desde los puntos donde comienza la movilización; El segundo, cuando lleguen al sitio y el tercero para saber cuántos pasaron por las máquinas. 

Bolívar y la distancia 

Uno de los mayores desafíos que enfrentará PJ en el estado Bolívar es la distancia entre municipios, explica Ángel Medina. 

Entre uno y otro pueden haber cuatro horas o seis, si se van  por carretera. 

Para la entidad, el CNE dispuso de 14 máquinas para 4850 personas, que es el 0,5% que deben lograr. 

Medina señala que han organizado “muy bien los municipio a partir de las estructuras”.

La idea es que vayan 300 personas diarias en cada una de las maquinas.

No es una fiesta

Para Pizarro, “hay que ser lo más honesto posible” y por eso confía en la linea comunicacional del partido que se ha dedicado esta semana a explicar que solo se puede firmar por un partido. Además, tendrán a estos “coleros” recordándolo en las colas. 

“Esto no es una competencia entre partidos. Se trata de que sobrevivan las tarjetas como mecanismos de resistencia”, dice, al tiempo que agrega que “no se debe ver como una fiesta democrática porque es algo que esta lleno de obstáculos y que no debió pasar. Es un ejercicio de resistencia”. 

Insiste en que esto servirá también para visibilizar a los liderazgos de base.  

En relación a si quien participe se convierte en militante, el parlamentario sostiene que “no se trata de convertirse en militante porque estas haciendo una manifestación de voluntad para validar un partido. Ya el CNE pide nóminas de militantes aunque no entiendo para qué. Espero que el CNE lo explique, pero no son procesos incluyentes. El término no es militancia partidista sino manifestación de voluntad”, dice Pizarro quien además explica que esto lo hizo el ente electoral apalancándose en una interpretación de que los partidos son grupos de electores y no movimientos políticos. 

“Estoy seguro más adelante veremos por qué lo diseñaron así con alguna trampa por delante”.  

Vivir en carne propia

En cuanto a los recursos de nulidad del proceso ejercidos por el Partido Comunista de Venezuela y REDES, Pizarro sostiene que han tenido una postura que respeta y que, por primera vez, “están confrontando vacíos institucionales y de respuesta que banalizaron por no haberlos padecido. Creo que lo que hacemos (oposición) es lo correcto: transitar un camino para no perder por forfait”.